Ser hija de un papelero

HOY 13:11:26 | 2765 LECTURAS | GENERALES

Escribe Taty Fernandez.

Hoy me toca escribir desde un lugar muy profundo, desde el corazón y desde la tristeza de ver cerrar las puertas de una fábrica que forma parte de mi vida desde el día en que nací.

Soy hija de un papelero. Hace 36 años que mi papá trabaja en Papelera del Sur.  36 años! Toda una vida de madrugadas, esfuerzo, sacrificios, de días buenos y no tan buenos. Una vida dedicada a un lugar que ES parte de nuestra familia.

Crecí sabiendo lo que significaba esa fábrica. Vi a mi papá salir a trabajar, cumplir, esforzarse y dejar una parte de su vida entre esas paredes. Por eso hoy no puedo mirar este cierre como una simple noticia. Porque detrás de esas puertas que se cerraron hay trabajadores, familias, historias, sueños y años de sacrificio.

Para muchos se cerró una fábrica. Para mí se cierra una parte de mi infancia, de mi familia y de la vida de mi viejo.

¿Cómo se explica que después de años de trabajo, compromiso y sacrificio, todo termine así? ¿Cómo se le explica a un trabajador que tantos años de su vida quedan detrás de una puerta que quizás ya nunca vuelva a abrirse?

NO se cierra solamente una fábrica. Se apaga una fuente de trabajo, se rompe una historia y se golpea a un pueblo entero.

Me duele por mi papá, por sus compañeros, por cada familia que hoy no sabe qué va a pasar mañana. Me duele pensar en tantos años de trabajo que terminan de esta manera. En tantas familias que se van a dormir con incertidumbre, bronca y preguntas sin respuesta.

Y sí, tengo tristeza, pero también tengo muchísima bronca. Porque detrás de cada puesto de trabajo hay personas, hijos, hogares y sueños. 

Hoy siento tristeza, impotencia y orgullo. Orgullo de ser hija de un papelero, de un trabajador que durante 36 años hizo de su trabajo una parte de su vida.

Ojalá quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones alguna vez entiendan que cuando una fábrica cierra, no se apagan solamente las máquinas: se apagan proyectos, se rompe la tranquilidad de familias y se lastima el corazón de todo un pueblo.

Hoy mi abrazo más grande es para mi papá, para sus compañeros y para cada familia papelera.

PAPELERA DEL SUR NO ES SOLAMENTE UNA FÁBRICA. ES PARTE DE LA HISTORIA DE TORNQUIST.

Y esa historia no se borra cerrando una puerta.

ORGULLOSA DE SER HIJA DE UN PAPELERO.
Hoy y siempre, todo mi cariño y solidaridad con los trabajadores.

TORNQUIST ESTÁ DE LUTO.

Taty Fernandez