Aerolíneas cuestionan las elevadas tasas aéreas en Argentina
El sector reclama menores costos y mejoras en infraestructura aeroportuaria.
Ciudad de México, 19 octubre (Enviado Especial, NA)- La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) inauguró la 22ª edición del ALTA AGM & Airline Leaders Forum 2026 con un fuerte llamado a los gobiernos de la región para reducir la carga impositiva sobre la aviación, mejorar la infraestructura aeroportuaria y avanzar en políticas públicas que favorezcan la conectividad y el crecimiento del transporte aéreo.
Uno de los temas que concentró mayor atención fue la situación de Argentina, donde la industria mantiene cuestionamientos por el elevado costo de las tasas de navegación aérea y por la necesidad de profundizar las reformas que permitan expandir el mercado doméstico.
Durante la apertura del encuentro, que reúne en México a más de 350 ejecutivos de aerolíneas, autoridades, representantes de la industria aeronáutica de toda América Latina y medios de prensa, entre los que se encuentra la Agencia Noticias Argentinas, el CEO de ALTA y director regional de IATA para las Américas, Peter Cerdá, advirtió que Latinoamérica sigue siendo la región con la mayor carga impositiva sobre los pasajes aéreos del mundo.
Según explicó, en promedio el 44% de la tarifa final de un boleto corresponde a impuestos y tasas, frente al 24% registrado a nivel global.
En ese contexto, Argentina fue presentada como uno de los casos más preocupantes en materia de costos operativos. Cerdá sostuvo que el país registra actualmente los cargos de navegación aérea más elevados de la región. Como ejemplo, indicó que un Boeing 787 debe abonar USD 2.761 por cada 1.000 kilómetros recorridos en espacio aéreo argentino, frente a sólo USD 228 en Chile.
La controversia se intensificó tras la actualización de la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta y de la Tasa de Apoyo al Aterrizaje aplicada este año por la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Según cifras citadas por ALTA e IATA, los incrementos alcanzaron el 15% para vuelos internacionales y aterrizajes, mientras que para la navegación aérea de cabotaje llegaron al 359%, un aumento que las compañías consideran incompatible con el objetivo de estimular la conectividad interna.
Si bien los directivos valoraron la decisión del Gobierno argentino de crear mesas de trabajo técnicas junto a ANAC, EANA, IATA, JURCA y las aerolíneas, insistieron en que la prioridad debe ser garantizar transparencia sobre el destino de los fondos recaudados y asegurar que las inversiones en infraestructura se discutan junto a los actores que financian el sistema.
Para Peter Cerdá, la mejora de la infraestructura es necesaria, pero debe discutirse con quienes la financian. "Hay oportunidades para hacerlo de muchas maneras, pero lo más importante es que hay que tener un diálogo abierto, transparente, tenemos que conocer cómo se van a hacer las inversiones, sobre todo que al final del día el que lo va a pagar es el pasajero o la línea aérea", afirmó.
En ese punto, a su juicio, estuvo el error del proceso argentino, marcado por "la falta de comunicación y transparencia en la manera en que se ha hecho". El objetivo de los grupos de trabajo, agregó, es que el sector esté más alineado con los planes del Gobierno y pueda "tener una voz en cómo se va a invertir y con qué se va a invertir".
“Panamá, Chile y República Dominicana tienen una mayor cantidad de viajes per cápita de la región, con casi el doble que el promedio de la región y es por las políticas que se han establecido. Imponer cualquier tipo de impuestos sería un daño para un HUB como el del Aeropuerto Tocumen de Panamá, los pasajeros buscarían alternativas y eso tendría un impacto en crecimiento y conectividad. Es un riesgo que el gobierno está considerando si quiere poner esa tasa”, explicó Cerdá.
“Si no se mejora la infraestructura de aeropuertos secundarios, el crecimiento va a ver limitado. Es crítico invertir en radioayudas e infraestructura de los terminales secundarios. Los gobiernos deben entender la importancia del transporte aéreo para la conectividad y la economía de los países”, culminó Peter Cerdá.
La problemática adquiere especial relevancia en un país que, según Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines y presidente del Comité Ejecutivo de ALTA, posee un potencial aéreo muy superior al desarrollo alcanzado hasta el momento. “Argentina debería ser el segundo mercado aéreo de Sudamérica después de Brasil y no lo es”, afirmó.
La entidad señaló además que América Latina sigue siendo un mercado “inmaduro” desde la perspectiva del transporte aéreo y sostuvo que el desarrollo de operaciones domésticas más dinámicas, especialmente en países de gran extensión territorial como Argentina, requiere reglas previsibles, infraestructura adecuada y tasas compatibles con la competitividad internacional.
Más allá del caso argentino, el foro abordará durante la semana temas vinculados con inteligencia artificial, sostenibilidad, descarbonización de la industria, combustibles sostenibles de aviación (SAF), infraestructura aeroportuaria y los desafíos derivados del acelerado crecimiento del tráfico aéreo.
Actualmente, según ALTA, el 54% de los vuelos de la región opera desde aeropuertos que presentan distintos niveles de congestión severa, una situación que amenaza con limitar la expansión futura del sector si no se acelera la inversión en terminales y aeropuertos secundarios.
Para la industria, el desafío inmediato pasa por evitar que nuevas tasas, impuestos y restricciones regulatorias frenen la conectividad regional y el desarrollo económico asociado al transporte aéreo, una actividad que, según recordó Alvo, genera hasta seis empleos indirectos por cada puesto de trabajo creado de manera directa.











