Susana “Negrita” Sauer, 90 años y una vida ligada al Hospital
Trabajó durante 35 años en la administración del Hospital Municipal Dr. Alberto Castro.
Encontramos a Susana “Negrita” Sauer recorriendo la muestra que forma parte de las actividades conmemorativas por los 80 años del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, que se realizan en Tornquist, en instalaciones de la Sociedad Germánica.
Entre fotografías, objetos y recuerdos vinculados con la historia de la salud pública, Susana se detuvo especialmente en aquellas imágenes que la transportaron a una parte fundamental de su propia vida: sus 35 años de trabajo en la administración del Hospital Municipal Dr. Alberto Castro.
“Vine a ver todas las fotos, a recordar todo mi hospital. Trabajé 35 años”, contó mientras recorría la exposición.
A sus flamantes 90 años, “Negrita” mantiene una vitalidad admirable y conserva con enorme cariño los recuerdos de aquellos años. Hace 39 que está jubilada, pero muchas de las vivencias permanecen tan presentes como entonces.
Incluso recordó una etapa muy particular de su vida, cuando trabajaba y al mismo tiempo amamantaba a su hija Patricia. En aquellos tiempos las condiciones laborales eran muy diferentes y no podía salir durante la jornada, por lo que se acercaba hasta la maternidad para ayudarla a extraerse leche y así poder continuar alimentando a su pequeña.
Pero por encima de las dificultades de aquellos años, Susana se queda con lo mejor:
“Yo trabajé tan contenta”.
Durante sus 35 años permaneció siempre vinculada a la administración del hospital. Entre los documentos que conserva está el decreto relacionado con su ingreso, firmado por el ex Intendente Adolfo Kugler, un recuerdo que buscó especialmente y que desea mostrarle a Marisa Kuglerm su hija.
“Lo quiero llevar para que lo vea. Lo busqué para mostrárselo. Es un recuerdo hermoso”, señaló.
El paso por el hospital también le dejó amistades y afectos que sobrevivieron al tiempo. Durante la charla recordó, entre otros, a Lidia Blauwe, Águeda y Mabel Grosito, esta última vinculada también a otra etapa laboral de Susana en el Círculo Médico. Mencionó además a Bernardo Miñetto y Marianela, entre tantas personas que continúan formando parte de sus afectos.
A los 90, activa e informada
Susana también contó cómo transcurren actualmente sus días. Vive sola y mantiene una rutina que sorprende por su vitalidad.
Se levanta todos los días alrededor de las 6.30 de la mañana, horario que conserva como una costumbre de aquellos años en los que debía prepararse para ir a trabajar.
Luego de bañarse realiza personalmente sus controles cotidianos, desayuna y comienza a informarse.
La computadora forma parte habitual de sus mañanas: lee los diarios, sigue las noticias y después escucha la radio.
“Me gusta saber de todo”, aseguró.
También mantiene un contacto permanente con su familia. Saluda y conversa con sus nietos y recibe diariamente la visita de su hija. Durante la entrevista contó que habla frecuentemente con Bernardo, Luis y Marianela, quien incluso suele comunicarse temprano para preguntarle cómo pasó la noche.
Los domingos tiene otra costumbre que mantiene firmemente: ir a misa. Mario Bergesio es quien la lleva y allí también comparte momentos con personas cercanas. Entre risas contó que el sacerdote suele bromear con su vitalidad y asegura que llegará a cumplir “otros noventa”, comparándola incluso con Mirtha Legrand.
“El hospital fue mi segunda casa”
Cuando le preguntamos qué lugar ocupa el Hospital Municipal en su vida, no necesitó pensar demasiado la respuesta:
“Mi segunda casa. Iba con mucha alegría yo a trabajar ahí. Tengo lindos recuerdos”.
Esa frase resume buena parte de la historia de Susana “Negrita” Sauer: 35 años detrás de la administración de una institución por la que pasaron generaciones de vecinos de Tornquist, donde construyó amistades, compartió innumerables jornadas de trabajo y dejó una parte importante de su vida.
Antes de despedirse, Susana eligió dedicar unas palabras a quienes hoy constituyen su principal compañía:
“Un saludo a toda mi familia, que me acompaña tanto”.














