El Calvario de Tornquist: fe, arte y visión comunitaria desde 1954
72 años de permanencia desde ese 30 de Agosto.
En este aniversario del Calvario de Tornquist, la comunidad recuerda uno de los espacios más significativos de la localidad. La obra fue inaugurada el 30 de agosto de 1954 y desde entonces se convirtió en un símbolo donde confluyen la fe cristiana, el arte y el espíritu emprendedor de un grupo de vecinos comprometidos con el progreso del lugar.
En aquel entonces, una comisión de personas impulsadas por el deseo de mejorar y jerarquizar la localidad eligió una serranía cercana a la zona urbana como el sitio ideal para levantar este espacio de recogimiento y contemplación. El objetivo era crear un lugar que transmitiera un profundo mensaje espiritual y, al mismo tiempo, aportara valor cultural y paisajístico a la comunidad.
La comisión estuvo presidida por Julio Dichiara, quien tuvo la iniciativa de convocar al artista sureño Antonio Bagüé para llevar adelante la realización de la obra. Bagüé fue el encargado de ejecutar las distintas estaciones del Vía Crucis, dando forma a un conjunto que combina expresividad artística con un fuerte contenido religioso.
Con el paso del tiempo, el Calvario no solo se consolidó como un sitio de profunda devoción para los fieles, sino también como un atractivo turístico destacado. Desde allí se pueden apreciar algunas de las vistas más bellas del entorno natural de Tornquist, lo que lo convierte en un punto de encuentro tanto para visitantes como para vecinos.
Desde Noticias Tornquist renovamos el deseo de que este espacio, cargado de historia, fe y patrimonio cultural, continúe siendo preservado y embellecido para el disfrute de toda la comunidad y de quienes visitan nuestra región.













