Alertan por la caída en la vacunación contra la hepatitis A

HOY 16:46:16 | 137 LECTURAS | GENERALES

Especialistas advirtieron sobre el aumento de personas susceptibles a contraer la enfermedad.

Buenos Aires, 28 julio (NA) -- La hepatitis es una enfermedad que provoca la inflamación del hígado, que, en la mayoría de los casos, puede prevenirse mediante la inmunización en los primeros meses de vida y este martes se conmemora su Día Mundial.

Sin embargo, en el caso del tipo A, “la tasa de vacunación contra la enfermedad cayó del 100% al 80% en estos últimos dos años, de modo que todos estos niños sin vacunarse son susceptibles a tener la enfermedad”, según explicó Esteban González Ballerga (M.N. 78.316), médico hepatólogo, jefe de la División de Gastroenterología del Hospital de Clínicas.

El virus causante de este tipo de hepatitis es mayormente transmitido por vía fecal-oral a través de aguas y alimentos contaminados, así como también por vía sexual y se estima que alrededor del 20% de la población es especialmente vulnerable a desarrollar formas graves de la enfermedad, según el especialista. De esta manera, la prevención sigue siendo fundamental.

“A los 12 meses, todos deberían vacunarse. Si no aplicamos la vacuna fielmente, a futuro va a traer problemas”, explicó el experto que es el jefe de la División de Gastroenterología del Hospital de Clínicas en un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

¿Qué otros tipos de hepatitis existen?

Además de la hepatitis A, hay otros tipos, como la B y C, que son transmitidos por contacto sanguíneo, sexual y vertical (madre-hijo), y la E principalmente por vía fecal-oral. Asimismo, existen también otras formas no virales como la hepatitis alcohólica, tóxica -provocadas por el consumo excesivo de alcohol o medicamentos- y autoinmune -cuando el sistema inmunológico ataca al hígado-.

La hepatitis B constituye la 8ª causa de muerte en el mundo. “Si bien tiene baja circulación, es muy contagiosa y una vez que ingresa el virus es muy difícil de erradicar completamente y suele ser asintomático. Toda la población sexualmente activa y/o en estado fértil debería estar estudiada y vacunada contra el virus de la Hepatitis B”, explicó el especialista.

Por otra parte, la hepatitis C es la primera causa de trasplante hepático por cirrosis y cáncer de hígado en Argentina.

“Se calcula que el 1% de la población tiene hepatitis C. De esa cifra solo están diagnosticados y tratados el 1% de ellos. El resto no lo sabe. Al tratarse de una enfermedad asintomática, solemos ver a los pacientes cuando esta se encuentra avanzada, pero existen tratamientos simples y efectivos que llegan a una tasa de curación en el 95% de los casos”, indicó González Ballerga.

Además, recomendó que todas las personas mayores de 50 años, tengan o no antecedentes, deberían realizarse estudios para detectar infección por hepatitis C, al menos una vez en la vida.

La hepatitis E, en tanto, se transmite principalmente por vía fecal-oral, a través del consumo de agua o alimentos contaminados. En la mayoría de los casos provoca una infección aguda que se resuelve espontáneamente, aunque puede ser grave en embarazadas y en personas con el sistema inmunológico debilitado.

Prevención y control

Como parte de las acciones para mejorar la prevención, el Hospital de Clínicas implementó una estrategia para evaluar el estado de vacunación en pacientes atendidos en el Consultorio de Infecciones de Transmisión Sexual.

De esta forma, se encuestó a 370 personas, se identificó a quienes no estaban vacunadas o desconocían su esquema y se las derivó para iniciar o completar la inmunización contra hepatitis A y B.

En total, 187 pacientes fueron identificados como susceptibles y, de ellos, 78 iniciaron la vacunación contra hepatitis B y 53 comenzaron el esquema contra hepatitis A.

“Estos resultados evidencian una importante aceptación inicial de la estrategia de vacunación, aunque también destacan la necesidad de fortalecer el seguimiento para mejorar la adherencia hasta la finalización de los esquemas recomendados”, dijo el médico.

Otras medidas de prevención que recomienda González Ballerga son: evitar el consumo excesivo de alcohol, lavarse las manos al ir al baño y tener sexo con protección (utilizando preservativo). 

“Estas son las medidas preventivas más efectivas para evitar la hepatitis y sus posteriores formas graves”, señaló y sugirió que, al menos una vez en la vida, es conveniente hacerse la “VTV” del hígado para chequear si tenemos esta u otras enfermedades que afectan al órgano. Debe incluir:

  • Consulta médica: acudir a un médico gastroenterólogo/hepatólogo.
  • Test sanguíneo: al menos uno para saber con qué anticuerpos se cuenta.
  • Ecografía: hacerse una ecografía para ver cuáles son las características del hígado, como el tamaño, y si tiene grasa.
  • Vacunas: completar los esquemas de vacunación contra la hepatitis A y B.
  • Tratamiento: seguir el tratamiento indicado por el especialista. “La cura es posible con un tratamiento simple, eficaz, que está al alcance de la mano de todos y sin efectos adversos”, dice González Ballerga.
  • Hábitos saludables: tener un consumo responsable de alcohol, seguir una dieta saludable, hacer actividad física, tener relaciones sexuales protegidas.