Carlos Polak repasó la historia de los alemanes del Volga
Día que se celebra hoy miércoles 22 de julio.
En una extensa entrevista en FM de la Ciudad 99.5, Carlos Polak compartió un profundo recorrido histórico sobre el origen de los alemanes del Volga, la celebración de su día y el camino que recorrieron sus antepasados hasta llegar a la Argentina.
Polak comenzó aclarando que existen distintas fechas vinculadas a la colectividad, aunque explicó que el 22 de julio tiene un significado muy especial.
¿Por qué el 22 de julio?
Según relató, todo comenzó durante la segunda mitad del siglo XVIII, cuando Catalina la Grande, de origen alemán y luego zarina de Rusia, decidió invitar a familias alemanas a poblar las orillas del río Volga.
"Catalina conocía muy a fondo los padecimientos que había en Alemania y les ofreció instalarse en Rusia manteniendo su idioma, sus escuelas, su religión y sus costumbres. Jurídicamente seguían siendo alemanes viviendo en tierra rusa", explicó.
Aquella propuesta buscaba poblar una extensa región del imperio ruso y ofrecía tierras junto a numerosos beneficios para quienes aceptaran emigrar.
Un éxodo marcado por el sacrificio
Polak contó que miles de familias aceptaron la propuesta, aunque el viaje fue extremadamente duro; "La historia dice que unas 30 mil personas emprendieron el viaje caminando desde Alemania hasta Rusia y alrededor de 7 mil murieron durante ese éxodo."
Una vez instalados en las riberas del río Volga lograron desarrollar numerosas aldeas, dedicadas principalmente a la agricultura.
Sin embargo, cien años después la situación volvió a cambiar.
El fin de los privilegios
El entrevistado explicó que el bisnieto de Catalina la Grande decidió modificar las condiciones originales del acuerdo; "Catalina había prometido las tierras a perpetuidad, pero cien años después el gobierno ruso dijo que para ellos perpetuidad significaba cien años."
A partir de allí, los descendientes debían adoptar la ciudadanía rusa, realizar el servicio militar obligatorio y abandonar varios de los privilegios que habían conservado durante generaciones.
Muchos optaron entonces por abandonar Rusia.
La llegada a la Argentina
Carlos Polak relató que, tras vender sus pertenencias, miles de familias iniciaron un nuevo viaje hacia América.
En un primer momento el destino elegido era Brasil, aunque finalmente muchos contingentes llegaron a la Argentina durante la presidencia de Nicolás Avellaneda; "El primer contingente llegó al puerto de Buenos Aires el 24 de diciembre de 1877 y pocos días después se instaló en Colonia Hinojo, cerca de Olavarría."
Allí nació el primer asentamiento de alemanes del Volga en el país.
El propio Polak recordó con orgullo que su tatarabuelo fue uno de los fundadores de Colonia Hinojo, el 5 de enero de 1878.
La tragedia de quienes permanecieron en Rusia
Durante la entrevista también recordó el difícil destino de quienes decidieron quedarse en territorio ruso.
Explicó que durante la Segunda Guerra Mundial quedaron atrapados entre los gobiernos de Hitler y Stalin; "Hitler les decía que eran rusos porque habían nacido allí y Stalin les decía que eran alemanes. Quedaron entre los dos fuegos."
Según contó, miles fueron deportados a Siberia en vagones ferroviarios y muchos murieron antes de llegar a destino.
Los primeros alemanes del Volga en Tornquist
Polak también repasó el vínculo histórico entre la colectividad y Tornquist.
Aseguró que muchas personas desconocen que la primera capilla construida en la ciudad fue levantada por familias alemanas del Volga; "Estaba ubicada frente a la Cooperativa Eléctrica, donde hoy estaba la vivienda de Mario Buitrago. Era una capilla de madera que lamentablemente el viento terminó destruyendo."
Además recordó que numerosos descendientes se establecieron en Coronel Suárez, Colonia San Martín, Dufaur, La Pampa, Entre Ríos y Chaco, manteniendo la costumbre de organizarse en colonias, tal como lo habían hecho anteriormente en Rusia.
La música como parte de la identidad
Uno de los aspectos que más destacó fue el valor que tuvo la música para conservar la identidad cultural.
Explicó que durante los largos viajes en barco hacia América las familias llevaban acordeones y otros instrumentos que les permitían mantener vivas las melodías tradicionales; "La música acompañó siempre a nuestra colectividad. Eran polkas sencillas que recordaban a sus seres queridos y a la tierra que habían dejado."
Actualmente Polak continúa difundiendo ese legado a través del acordeón y adelantó que participará del cierre de la Semana Volga, que se realizará el 1 de agosto en Coronel Suárez, donde compartirá escenario con otros músicos e incluso presentará a una alumna.
"Somos únicamente alemanes"
Sobre el final de la entrevista reflexionó sobre la identidad de la colectividad y cómo fue cambiando su reconocimiento con el paso de los años; "Durante mucho tiempo nos llamaron ruso-alemanes, pero de rusos no tenemos nada. Somos únicamente alemanes que vivieron durante un tiempo en las orillas del río Volga."
Con ese recorrido histórico, Carlos Polak repasó más de dos siglos de historia, desde la emigración hacia Rusia hasta la llegada a la Argentina, resaltando el esfuerzo, la fe y las tradiciones que aún hoy mantienen viva la identidad de los alemanes del Volga en la región.












