Un nuevo tratamiento ofrece mejores perspectivas para pacientes con linfoma

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Avance contra el linfoma no Hodgkin.

Buenos Aires, 22 junio (NA) – El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático, en determinados glóbulos blancos llamados linfocitos, que forman parte del sistema inmunológico del organismo y el tipo de linfoma depende del tipo de linfocito afectado (células B o células T) y de lo maduras que sean las células cuando se vuelven cancerosas, entre otros factores.

El tratamiento para el linfoma no Hodgkin no es igual en todos los casos, por lo que es importante para los médicos averiguar el subtipo exacto de linfoma que presenta cada paciente y así trazar una ruta terapéutica, señaló un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

“El tratamiento de segunda línea para pacientes con este tipo de linfoma -no elegibles para trasplante-  fue históricamente la inmunoquimioterapia, pero con resultados poco favorables. Necesitábamos contar con más y mejores opciones para poder dar respuesta a esta comunidad de pacientes, para controlar la enfermedad por más tiempo y extender la sobrevida”, explicó la Dra. Laura Korin, hematóloga, staff del servicio de hematología y trasplante hematopoyético del Instituto Alexander Fleming.

Contar con más y mejores tratamientos para enfermedades oncohematológicas permite controlar de manera más sostenida cada enfermedad, reduciendo el riesgo de recaídas y logrando mejores resultados a largo plazo.

Gracias a los esfuerzos constantes de la investigación científica de vanguardia, con frecuencia aparecen novedades auspiciosas, algunas de las cuales ya están aprobadas y disponibles en el país.

Tal es el caso de un nuevo medicamento, denominado glofitamab, indicado para el tratamiento en segunda línea, es decir, para pacientes que recaen o no responden al tratamiento inicial de un subtipo frecuente de linfoma no Hodgkin, llamado linfoma difuso de células grandes B.

Este es un cuadro de rápido crecimiento y que representa cerca de un cuarto de los casos de linfoma no Hodgkin, por lo que se estima que se detectan en nuestro país cerca de 1.200 nuevos casos por año. 

Está indicado en pacientes que además no sean elegibles para el trasplante de células precursoras hematopoyeticas, aunque -por distintos motivos- ese es el caso de alrededor de la mitad.

Una nueva opción que representa un avance significativo

Si bien un grupo significativo de pacientes con este linfoma responde al tratamiento inicial, en cuatro de cada diez este no hace efecto o recaen luego de un tiempo, con un pronóstico poco alentador con opciones tradicionales de inmunoquimioterapia de rescate.

En este contexto, la nueva opción terapéutica en Argentina representa un avance significativo, ya que mostró tasas de respuesta completa (es decir, ausencia de signos detectables de la enfermedad) cercanas al 60%.

Además, mostró respuestas duraderas (12 meses en la mitad de los pacientes), duplicar la mediana de sobrevida (25,5 meses versus 12,9 meses) y reducir el riesgo de progresión o muerte en un 60%, indicado en combinación con quimioterapia (porque se vio que esta ayuda a activar el efecto antitumoral), en comparación con el tratamiento estándar (rituximab + quimioterapia).

Su mecanismo de acción es innovador, es un anticuerpo biespecífico que se une simultáneamente a las células tumorales (a través del marcador CD20) y a los linfocitos T del sistema inmune (mediante CD3), activando así una respuesta dirigida para eliminar las células malignas. Esto permite aprovechar el propio sistema inmunológico del paciente para combatir la enfermedad.

La Dra. Korin destacó: “Como primer anticuerpo biespecífico -combinado con quimioterapia- que ha demostrado incrementar la sobrevida en este tipo de linfoma, glofitamab nos abre la posibilidad de recuperar el control de la enfermedad y sostenerlo por más tiempo”.

“Otro aspecto diferencial de esta terapia es su esquema de administración de duración fija, lo que brinda previsibilidad tanto para los pacientes como para los equipos de salud, y permite evitar tratamientos indefinidos”, agregó.

Signos y síntomas comunes del linfoma

La detección temprana y la consulta médica oportuna resultan claves para mejorar el pronóstico. Algunos signos y síntomas comunes del linfoma incluyen los siguientes:

Agrandamiento de los ganglios linfáticos (a veces, se pueden palpar como bultos bajo la piel, especialmente en cuello, axilas o ingle).
Algunas personas con linfoma no Hodgkin presentan lo que se conoce como ‘síntomas B’:

Fiebre (puede ser intermitente durante varios días o semanas), sin una infección.
Sudoración excesiva por la noche.
Pérdida de peso involuntaria (al menos 10% del peso del cuerpo durante seis meses).