La primera encíclica del papa León XIV alerta contra la Inteligencia Artificial

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Con motivo del 135.º aniversario de la “Rerum novarum”.

Buenos Aires, 25 mayo (NA) — El papa León XIV llamó a custodiar “una magnífica humanidad habitada por Dios, promoviendo la verdad, la dignidad del trabajo, la Justicia social y la paz” y a desarmar la Inteligencia Artificial, en su primera encíclica.

Con motivo del 135.º aniversario de la “Rerum novarum”, el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica expresó sus reflexiones en “Magnifica Humanitas”, referida específicamente a la doctrina social de la Iglesia en la era de la inteligencia artificial.

El Papa convocó a “superar la teoría de la guerra justa, relanzando el diálogo y el multilateralismo”, informa hoy el sitio Vatican News.

“La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”, plantea.

Al comienzo, la encíclica señala “la custodia de la persona humana en la era de la Inteligencia Artificial”.

“Magnifica Humanitas” fue publicada este lunes 25 de mayo, después de que fue firmada por el Sumo Pontífice el pasado 15 de mayo, en el 135º aniversario de la promulgación de la Rerum novarum de León XIII.

Dividida en cinco capítulos, más una introducción y una conclusión, “Magnifica Humanitas” parte de una premisa: “La tecnología no es una fuerza antagónica respecto a la persona ni un mal en sí misma”

El primer capítulo -Un pensamiento dinámico fiel al Evangelio- repasa la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) en el magisterio reciente y en el Concilio Vaticano II.

En el segundo capítulo, León XIV enumera los Fundamentos y principios de la Doctrina social de la Iglesia: entre los primeros, incluye la dignidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios.

Es necesario recordarlo, ya que “la presión de nuevas ideologías y de determinados intereses muy poderosos” puede reducir a la persona a “un recurso que se usa y se explota” o a “lo que realiza o produce”.

Otro capítulo sobrevuela el reconocimiento de los derechos de las minorías, con especial atención a las mujeres.

El Papa pide “decisiones concretas” en las leyes, en el trabajo, en la educación, en las responsabilidades sociales y políticas para que sean verdaderamente escuchadas y valoradas”.

En cuanto a los principios de la DSI, León XIV señala cinco: el primero es el bien común, “forma social de la dignidad reconocida a cada uno”.

El segundo principio se refiere a la destinación universal de los bienes: aquí y en otros puntos de la encíclica, León XIV insiste en la necesidad de que los conocimientos y las tecnologías no se concentren en manos de unos pocos, alimentando la brecha entre los incluidos y los excluidos de la revolución digital .

De ello se derivan el tercer y el cuarto principio, a saber, la subsidiariedad  -que exige superar el paternalismo y el asistencialismo en favor de la corresponsabilidad- y la solidaridad ,”principio y virtud” que se opone a la indiferencia y tiene en cuenta a los pueblos y a las generaciones futuras.

El quinto principio de la DSI señalado por el Papa es la Justicia social: “En la era digital, debe garantizar a todos un acceso equitativo a las oportunidades, proteger a los más frágiles, combatir el odio y la desinformación, someter a control público el uso de los datos y las tecnologías, de modo que el criterio no sea solo el lucro, sino la dignidad de cada persona y el bien de los pueblos”.