El tenista profesional Nicolás Jara Lozano brindó una clínica en Automoto

05/05/2026 21:55:18 | 414 LECTURAS | DEPORTIVAS

El deportista neuquino compartió una jornada de entrenamiento en Tornquist y acercó su singular historia de regreso al circuito profesional.

El tenista neuquino Nicolás Jara Lozano llevó adelante una jornada de capacitación y entrenamiento en las canchas de Automoto Tenis, donde trabajó con jugadores de distintas edades y niveles, en una propuesta que combinó formación técnica y experiencia profesional.

La actividad se desarrolló durante toda la jornada del lunes 4 de mayo. Por la mañana, el trabajo estuvo orientado a los menores, con dos horas de entrenamiento destinadas a categorías menores. Luego, la actividad continuó de 14 a 16 horas, mientras que por la tarde se realizaron clínicas grupales para adultos en dos turnos. La jornada concluyó con una cena compartida entre los participantes, en la que además se entregaron certificados firmados por el propio tenista.

Historia de Nicolás Jara Lozano

Más allá de lo estrictamente deportivo, la visita de Jara Lozano también puso en valor una historia singular dentro del tenis argentino. Formado en el circuito juvenil, donde llegó a destacarse a nivel nacional, el neuquino inició su carrera profesional y sumó puntos ATP en sus primeros años, compartiendo generación con figuras como Juan Martín del Potro, Leonardo Mayer y Horacio Zeballos.

Sin embargo, en 2010 decidió alejarse de la competencia y permaneció durante más de una década totalmente desligado del tenis profesional. El punto de inflexión llegó en plena pandemia, cuando tras escuchar una charla en la que Guido Pella y el entrenador Fabián Blengino lo mencionaban como un talento que se había perdido, recuperó la motivación para volver a competir.

Ese regreso se concretó de manera progresiva hasta que, en 2024, logró nuevamente sumar puntos en el ranking ATP, en una etapa avanzada de su carrera. Se trata de un caso poco habitual en el alto rendimiento, ya que consiguió reinsertarse en el circuito profesional tras más de diez años de inactividad.

La presencia de Jara Lozano en Tornquist dejó así no solo una instancia de aprendizaje deportivo, sino también el testimonio de una trayectoria marcada por la perseverancia y la capacidad de reinventarse dentro del deporte.