Carta de agradecimiento al Hospital Municipal de Tornquist

AYER 22:47:42 | 557 LECTURAS | GENERALES

Un vecino destacó la atención y el profesionalismo del equipo del Hospital Municipal Dr. Alberto Castro tras una emergencia.

Al personal del Hospital Municipal Dr. Alberto Castro, Ciudad de Tornquist:

El 14 de Febrero pasado, me trasladé al Hospital Municipal Dr. Alberto T. Castro, de la Ciudad de 

Tornquist, como consecuencia de haber sufrido un fuerte golpe en mi cabeza, realizando tareas domésticas. Dado que soy residente en Sierra de la Ventana, y, ante la falta de un tomógrafo en el Hospital local, fui derivado a dicho Hospital.

Una vez allí, luego de tomar mis datos personales, rápidamente fui trasladado a una sala para realizarme la Tomografía Computada, con la finalidad de constatar la existencia, o no, de un hematoma intracraneal, constituyendo ello, como es lógico imaginar, una emergencia médica potencialmente mortal.

Concluída la Tomografía, me solicitaron que aguarde en la sala de espera, y, al cabo de quince minutos, me enviaron a mi whatsapp, las imágenes del mencionado estudio en un breve video. En paralelo, el estudio médico le fue remitido al Dr. Layza, quien en ese preciso momento estaba realizando una sutura a un paciente que había ingresado por guardia, por una emergencia.

Transcurridos aproximadamente cuarenta minutos, fui atendido por el Dr. Layza, quien me atendió muy amablemente y, habiendo observado las imágenes de la tomografía, me informó que no existía lesión alguna; en otras palabras, me informó que no existían secuelas derivadas del golpe que había sufrido.

Una vez más en mi vida, Dios estuvo de mi lado y me siento agradecido con él.

Pero siento también un deber moral poner de relieve y expresar mi agradecimiento con todo el personal del Hospital de Tornquist, desde la persona que me tomó los datos a mi ingreso, la profesional que me realizó el estudio, como así también al Dr. Layza, quien, a pesar de haber estado realizando una sutura de urgencia, me ha tratado con toda amabilidad y empatía, detalles éstos que no siempre he tenido a lo largo de mi vida en otros Hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, mi ciudad natal.

Es preciso señalar que, jamás fui dejado solo o abandonado en alguna sala, por el contrario, en todo momento me indicaron los pasos a seguir y permanecieron atentos a mis movimientos. Todos alguna vez sentimos esa intranquilidad que se adueña de nosotros en circunstancias como la descripta.

Y no solo eso, quiero destacar también, el orden y la limpieza del Hospital, los pasillos, los baños y la sala de espera. Todo ello redunda, sin lugar a dudas, en un orgullo para el Municipio y para sus habitantes, entre los cuales hoy formo parte.

Así como nos quejamos cuando las cosas no funcionan como deben, es necesario poner de relieve este tipo de hechos que nos da la certeza que nuestra salud está en buenas manos.
Gracias nuevamente a todo el personal del Hospital de Tornquist como así también a las autoridades municipales que hacen que esto sea posible.

Daniel Sólimo