Alerta por el impacto del humo de incendios en la salud

AYER 17:01:29 | 432 LECTURAS | GENERALES

Advierten por el aumento de problemas respiratorios y recomiendan extremar cuidados ante la mala calidad del aire.

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) expresa su preocupación por el avance y persistencia de incendios forestales que afectan a diversas regiones de Argentina, y el consecuente impacto del humo en la salud respiratoria de la población.

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) han reportado que 16 provincias presentan un nivel de alerta “potencialmente explosivo o extremadamente crítico”, lo que pone de manifiesto la magnitud de la situación. Distintas provincias —incluyendo Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, La Rioja, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes se encuentran bajo alerta por riesgo extremo de incendios o han tenido focos activos durante las últimas semanas. 

Las columnas de humo que generan estos incendios no permanecen únicamente en las zonas rurales o forestales. Informes oficiales recientes confirman que el humo ha llegado incluso a las ciudades, reduciendo la visibilidad y deteriorando la calidad del aire de regiones densamente pobladas.

Efectos del humo sobre la salud respiratoria

El material particulado (PM2.5 y PM10) y los gases emitidos por incendios forestales —como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles— pueden viajar cientos de kilómetros y representar una amenaza sanitaria amplia. La inhalación de estos contaminantes puede:

  • Irritar ojos, nariz y garganta, produciendo lagrimeo, picazón y dolor.
  • Empeorar condiciones respiratorias crónicas como asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
  • Incrementar la frecuencia de infecciones respiratorias, dificultad para respirar, tos persistente y síntomas similares a la bronquitis.
  • Afectar especialmente a grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias preexistentes.

Recomendaciones para proteger la salud respiratoria

Ante la presencia de humo ambiental, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) acerca las siguientes recomendaciones a la población:

  • Evitar la exposición directa al humo, especialmente si pertenece a un grupo de riesgo (niños, mayores de 65 años, personas con asma, EPOC o enfermedades cardíacas).
  • Mantener puertas y ventanas cerradas para impedir el ingreso del humo al interior de los hogares.
  • Si utiliza aire acondicionado, actívelo en modo recirculación con entrada de aire exterior cerrada y mantenga los filtros limpios.
  • No fumar ni encender fuentes de combustión en interiores, como velas o chimeneas.
  • Evitar actividades al aire libre, sobre todo ejercicio físico intenso mientras persista la presencia de humo.
  • Si necesita salir, use mascarillas adecuadas tipo N95/FFP2; los barbijos de tela o quirúrgicos no protegen frente a la mayoría de los contaminantes finos del humo.

Ante síntomas como dificultad para respirar, tos persistente, irritación ocular intensa o malestar general, consulte a un centro de salud lo antes posible. 

Una problemática ambiental y de salud pública que requiere acción

La recurrencia de incendios forestales en diversas regiones de Argentina y la llegada del humo a zonas urbanas visibilizan un problema ambiental que impacta directamente en la salud respiratoria de la población.

La AAMR reitera la necesidad de estrategias coordinadas a nivel federal para la prevención, manejo y mitigación de incendios, así como la integración de la salud pública en las políticas ambientales y de manejo del fuego.

“Los incendios no son sólo una cuestión ambiental o de paisaje: el humo que generan es un contaminante serio que afecta la función pulmonar y puede agravar enfermedades crónicas. Es imprescindible que se priorice la prevención del fuego y la protección de la salud de la población en todos los niveles de gobierno”, concluyen especialistas de la AAMR.