Carta de lectores

28/12/2020 18:38:25 | 1854 LECTURAS | LECTORES

Escribe Andrea Cecilia Espina sobre el estado del Cementerio municipal.

Es mi deseo por la presente, haces llegar a conocimiento de quienes corresponda, una situación acaecida en el día de ayer, domingo 27 de diciembre del corriente año. En dicha ocasión, siendo cerca de las 20 hs, me dirijo junto a mis hijos al cementerio local, al lugar donde reposan los restos de quien en vida fuera mi madre, ubicándose la misma en el sector más añejo del camposanto, casi al fondo de la sección. Que la sensación de abandono y desidia que pude observar en el lugar, debido al crecimiento del pasto, cosa que es natural luego de algunas lluvias, y el estado de deterioro de algunas sepulturas que se encontraban hundidas y cubiertas de maleza, no fue tan impactante como lo fue encontrarnos con varios féretros en desuso depositados a la vista de quien se llegara hasta el lugar. Puedo aseverar que por lo menos unos cinco féretros abiertos quedaron a ambos lados nuestro al ir a buscar agua a una canilla que se ubica al fondo del sector, contra el paredón. Esa situación me resultó, no solo indignante, debido a que de por sí, uno como adulto puede estar preparado ante esta imagen, pero no tan así un niño.

Más que insalubre, resulta totalmente chocante la imagen que daba el lugar donde reposan nuestros seres queridos, la presencia de esos ataúdes usados y abandonados al aire libre, considerando que todos tenemos al menos alguien a quien recordar en la necrópolis. Con un gran dolor, o con un sentimiento más atenuado, todos los que nos dirigimos a visitar a nuestros seres amados que ya no están, nos encontramos con este ingrato cuadro. Tal es así que la estampa de abandono que dejaba el pasto crecido por doquier resultaba casi insignificante. Me reserve en tomar fotografías de ello, por el respeto que me merecen las personas que fueron extraídas de aquellos cajones, y los familiares que aún pueden existir de los mismos. En otras ocasiones me ha molestado que se cuiden más los sectores más nuevos que este sector en particular, pero considero que esto ya fue demasiado.

Uno es consciente de la muerte, pero esta realidad tan cruda a la vista de todos, como resultaban esos cajones abiertos al final de las filas de sepulturas, excedieron, a mi entender todos los límites de tolerancia, e hirieron la sensibilidad de los que nos acercamos a recordar a nuestros seres amados que ya no están.

Andrea Cecilia Espina
D.N.I.  29.000.617

Foto:Archivo NT